
La legislación sobre el juego en la República Oriental de China es un poco particular, y se llego a tomar la medida de declarar a los casinos y todo lo relacionado a ellos en ilegal.
Lo curiosos es que los juegos de azar están distribuidos por todo el territorio chino, en especial en Pekín, moviendo cifras siderales de dinero por día, convirtiendo a las apuestas en un mercado sin límites.
Esto se explica gracias a un grupo empresarial llamado Venetian Macao, quienes crearon el primer casino flotante en China, que consiste en un barco con una amplia cantidad de mesas que al llegar a aguas internacionales se transforman en mesas de juegos.