Primero, este año, en las ciudades chilenas de Los Ángeles y Chillán al sur del territorio, se inauguraron casinos nuevos, y así esta repentina fiebre de los casinos ha tenido un total de 18 brotes en suelos chilenos, lo que a su vez significa 700 millones de dolares en inversiones (de la cual más de un cincuenta por ciento es extranjera) y un llamativo spot para los amantes de los juegos de azar que están siempre pendientes de los nuevos paraísos de la suerte.
“Más allá de la creación de los 18 nuevos casinos, lo que pretenden estos proyectos es revalorizar la industria turística a lo largo de todo Chile“, señaló a la prensa Francisco Javier Leiva superintendente de Casinos y Juegos. Recordemos que en chile seguía vigente hasta 2005 una prohibición dictatorial de construir nuevos establecimientos, que ha sido democraticamente levantada por el actual gobierno chileno que no conforme con esto, ha lanzado sendas licitaciones para, como podemos ya ver, emprender un vertiginoso ascenso en el mundo de las cartas, los dados, la ruleta y las maquinitas de fichas.
“Nos abocamos a llevar a lugares apartados una industria que generará empleos y dividendos para las provincias. Por donde lo miremos, este crecimiento de casinos traerá beneficios”, agregó Leiva. Evidentemente contento por la poderosa inyeccion de capitales que tiene previsto ademas la instalación de 14 nuevos hoteles cinco estrellas que colaboraran sin dudas con el nuevo marco de lujos del país sureño.

Pregúntale a un matemático si se puede ganar a la ruleta francesa en el casino y te dirá que es imposible, porque el hecho de que exista el número 0 proporciona un margen al casino del 1/37 (~2,7%, que se convierte en un 5,4% en la ruleta americana que tiene además el 00).
